Atrapada en una pesadilla
La lluvia pegaba fuerte en las ventanas y las goteras llenaban la casa de rítmicos e insoportables ruidos. Miranda estaba acostada en su cuarto tapada por una manta de lana de alpaca, vestida con un traje de seda negro mientras esperaba a su esposo. De repente el sonido de las gotas comenzaba a ocasionar en ella un embrujo hipnótico, que la hacía caer poco a poco en un sueño profundo. De un momento a otro, se encontraba en una de las sillas de un teatro con decoración gótica, entre muchos desconocidos. Entonces una de las luces se encendió en el teatro, iluminando el punto en el escenario específico en donde estaba un jorobado con la cara deformada… el anfitrión de la velada, al parecer. “Sean todos bienvenidos a la peor de sus pesadillas” dijo el jorobado con su micrófono. Un grito agudo se escuchó en el auditorio, el cual ocasionó una risa macabra por parte del anfitrión. “Son ustedes las almas escogidas para este, el único sueño en el cual ustedes saben que están soñando, sin ...